sonríendo desde 1998, Lloro en silencio, pues los grandes no pueden derrumbarse. Seré fuerte por todos los que me juraron que no se rendirian y se rindieron. Sigo siendo la retrasada que te busca entre la gente.
martes, 2 de abril de 2013
¿Pido tanto?
Que no quiero otros besos que no sean los suyos, ni otros sueños en los que no aparezca el, que no quiero que haya más personas en mi vida y que su sonrisa solo sea mía, que no quiero pensar que un día me levante sin sus buenos días y saber que no volverán, lo que quiero es levantarme durante todos los días de mi vida mirando sus ojos y su cara de recién levantado, que me quiera tal y como soy y aun así lo que más quiera sea estar a mi lado, pero sobre todo, que me quiera hasta cuando yo misma deje de quererme.
Siempre quiso ser una princesa. Desde el día en que nació y su padre la llamaba Princesa mía. Siempre esperó a que llegara su príncipe azul, subido a un corcel, y que le dijese que la quería y había estado toda la vida esperándola.
Algo así sintió al verte, eras su príncipe, su otra mitad, su para siempre. Fuisteis felices, construisteis vuestro castillo con sueños, pero os olvidasteis de construir ventanas. Cada día vuestro castillo era más oscuro. Cada día había menos luz. Pero a ella le daba igual, porque era tu princesa, siempre y cuándo ella sintiera que ese cuento era suyo le daba igual lo demás. Pero tal como la definición de los cuentos, eso tenía que acabar algún día. Y así fue, acabo. Llegó la tormenta y devastó con el castillo, el príncipe desapareció en la tempestad, y ella quedó con mil heridas en su interior. Deseando que hubiera sido y no fue.Princesa la llamaban, ya no le llaman así. Ella ya no quiere ser el cuento con final de nadie. Ya no se engaña con que algún día encontrará a alguien. Porque ahora sabe que si quiere ser feliz, primero debe ser feliz ella misma, no como princesa, como ella misma.
Algo así sintió al verte, eras su príncipe, su otra mitad, su para siempre. Fuisteis felices, construisteis vuestro castillo con sueños, pero os olvidasteis de construir ventanas. Cada día vuestro castillo era más oscuro. Cada día había menos luz. Pero a ella le daba igual, porque era tu princesa, siempre y cuándo ella sintiera que ese cuento era suyo le daba igual lo demás. Pero tal como la definición de los cuentos, eso tenía que acabar algún día. Y así fue, acabo. Llegó la tormenta y devastó con el castillo, el príncipe desapareció en la tempestad, y ella quedó con mil heridas en su interior. Deseando que hubiera sido y no fue.Princesa la llamaban, ya no le llaman así. Ella ya no quiere ser el cuento con final de nadie. Ya no se engaña con que algún día encontrará a alguien. Porque ahora sabe que si quiere ser feliz, primero debe ser feliz ella misma, no como princesa, como ella misma.
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